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Coronavirus: Nacimientos en pandemia: lo que callan las familias gestantes

Es de público conocimiento la situación por la que estamos pasando desde hace más de un año a raíz de la pandemia por Covid-19, ya todos sabemos que no se puede entrar en manada a ningún lugar, por ejemplo las clínicas, los hospitales, etc.

Por ejemplo mi hijo nació en febrero de 2020, un mes antes de que inicie toda esta locura, por lo tanto tuve el privilegio de ser acompañada en cada paso, tanto por mi pareja como mi familia y amigos más cercanos.

He llevado a 5 personas cuando hicimos la ecografía 4D, guardo ese recuerdo en mi memoria para siempre como un día de felicidad plena, conociendo la cara de mi bebé junto a mis seres queridos.

También recuerdo el día del parto, si bien yo no los vi, sabía que afuera había 10 personas de mi entorno más íntimo esperando que nazca el bebé tan esperado y deseado por todos. Y eso, me reconfortaba y me daba fuerzas.

Por esto y por muchas más razones, no puedo ni quiero imaginar lo que están atravesando las familias gestantes en esta pandemia. Conozco mujeres que han entrado a parir solas, sin siquiera una pareja, una madre, o cualquier ser querido que las acompañe.

También escucho a diario que no dejan entrar a un acompañante a las ecografías, quizá con suerte y si el doctor «se copa» las dejan hacer videollamada.

Ahora yo digo.. pienso.. y evalúo.. ¿Cómo es posible que armen protocolos para absolutamente todo lo que se les ocurra, teatros, cines, bares, etc. Y no se pueda hacer entrar  «UN» acompañante al consultorio en el que tenes acceso a alcohol, guantes, mascarillas, barbijos, y muchas cosas más que se podrían utilizar para estar seguros?

Estimo  que se están vulnerando nuestros derechos,  a nadie le interesa que estas mujeres no tengan a nadie que les sostenga la mano en un momento tan importante como es el dar vida.

Y ni hablar de aquellos padres que soñaron toda su vida con este momento y no pueden ni siquiera entrar a escuchar el latido del corazón de su hijx.

Esta pandemia nos enseñó muchas cosas a los golpes, pero sin duda, la que más me resuena a mi, es que sin compañía no somos nada, que somos seres sociales por naturaleza, que pasar soledad en momentos tan importantes, o por períodos tan largos, definitivamente no nos hace bien a la mente.

Ojalá seamos escuchadas, y nuestros derechos se cumplan como debe ser.

La única conclusión que saco de todo esto, es que sólo hay protocolos para lo que les deja dinero, pero de los derechos de las personas y de lxs niñxs, no se ocupa nadie.